La seguridad vial: un compromiso basado en buenas prácticas

Si bien el término seguridad vial nos suena rimbombante, y a la vez nos suena a una responsabilidad política, nada es más lejos de ser real.

La seguridad vial es un compromiso personal, un compromiso social, que depende y mucho de lo bien que asumamos el rol protagónico que frente a esta consideración tenemos.

Accidentes viales, emergencias y situaciones adversas provocadas por el desconocimiento de las buenas prácticas son las que a diario vemos en las noticias.

Por eso, acá un resumen de esas buenas prácticas, de lo que debe hacerse para hacer de las carreteras un lugar más seguro.

  • Una silla para el bebé: sí, tal vez es más cómodo llevarlo en las piernas, abrazado a nosotros. Pero, a la hora de un accidente, eso significa que ambas personas estarán desprotegidas. En cambio, con una silla para el bebé y un cinturón de seguridad para los demás, no hay riesgos de lesiones graves.
  • Revisar el coche antes de salir: de que nos encanta confiar en el destino, nos encanta. Pero esto debe tener un límite. Por eso, siempre es mejor confiar en nuestras propias acciones. ¿La solución? Revisa siempre el coche antes de salir. Que nada falle. Es mejor que “confiar en que todo esté bien”.
  • Descansar durante el viaje: sobre todo si los trayectos son largos. Los viajes son agotadores para quienes conducen, y por esto es que se producen la mayor cantidad de accidentes. Por eso, reposar un momento, tomar suficiente agua y desviar la vista del camino de vez en cuando ayudará a que no te fatigues tan rápido, y a tener un viaje más placentero.
  • Respetar a rajatabla la velocidad: que si tenemos una habilidad genética para conducir a altas velocidades, o que si hemos tenido prácticas de Racing en pistas. ¡No importa! En la carretera debemos cumplir las leyes como todo mundo, porque en la carretera hay otras personas y coches involucrados. Y la seguridad vial es un compromiso compartido.
  • Ni alcohol, ni drogas, ni fármacos que afecten: es mejor esperar a llegar al destino para consumir todo lo que quieras. De esa manera disfrutarás más, y no te agobiarás tanto durante la conducción. Tampoco pondrás las vidas de tus familiares, o la vuestra, en juego.

Con estos consejos, pretendemos servir de portavoces de lo que se debe hacer siempre a la hora de conducir. La seguridad vial depende de cada uno de nosotros.